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sábado, 18 de junio de 2011

Jesús y su destreza gatuna

Nos remontamos a cuando éramos jóvenes y nuestro estado físico no era deleznable.

Hace mucho mucho tiempo.

Era habitual en nuestro grupo de amigos quedar para "Jugar" al fúbtol. ¿Por qué lo pongo entre comillas? Pues porque no jugábamos al fútbol. Hacíamos una pachanga cutre, donde Andy daba muestras de su calidad y el resto hacíamos el pringao la verdad.

Habremos jugado ¿cientos de partidos? yo creo que en toda nuestra vida sí. Pues en cientos de partidos NUNCA ha habido una buena jugada, un golazo, un paradón o un excelso regate. El que más se ha acercado como digo es Andy.

Un día concreto, en el apogeo de tales quedadas, éramos 10 o 12 ya que jugamos en el campo de futbito grande. Partidazo en la cumbre. Willy y Enry seguían viniendo. Todavía no se habían peleado. Me recuerdo a mi mismo, a Andy, a Jesús y a Sami, Barce, Paco. Diría que Agustín, Davile, tal vez Jota Jota.

Que esa otra. Jota jota digamos de manera sutil el fútbol no es lo suyo... pero no desentonaba nada porque vaya grupito lamentable jaja.

Nuestras pachangas como no podían ser menos eran con portero rotatorio. Para aquellas que desconozcan a qué me refiero, es la estrategia de ir cambiando el portero cada equis tiempo o cada vez que haya un gol.
Eso sí, la norma mítica de "portería a portería transfullería" no la teníamos instaurada. En cambio la de "portero delantero" sí que valía.

Bueno, tras rotar y tal, el turno de portero era para Jesús. Jugador excelso, clase como pocos, toque sutil del balón inigualable, técnica suprema. Como portero un paquete como casi todos.
En un contraataque y un disparo de ¿Enry? Jesús se lanza a pararla. El balón salió fuera pero en su destreza gatuna Jesús cayó con los brazos.

Tras incorporarse notaba dolor en las manos y lo decía en alto. En aquél momento, Willy, mediocentro defensivo poderoso e insuperable entabló una conversación con Jesús tal que así (Nota del traductor. Aquello fue hace lustros, pero fue así aproximadamente):

- Jesús: "Ufff, que se ponga otro portero, no puedo"
- Willy: "Calla ya Jesús, venga"
- Jesús: "Que no tío, que no puedo seguir de portero, argggg"
- Willy: "Tío, te toca, no me seas marica"
- Jesús: "Es que me duelen mucho las manos, no puedo parar con las manos"
- Willy: "¡¡¡Pues paras con los pies!!!"

Jajajaja. Aquél grito final de Willy sentenció el diálogo. Increíblemente Jesús siguió de portero, y recuerdo que paró algún que otro tiro (con los pies).

El lunes siguiente, aparece nuestro queridísimo amigo Jesús ¡con LOS DOS brazos escayolados!
Creo que en los dos algo de escafoides, o tal vez de muñeca. No lo puedo asegurar. Tal vez él sí recuerde ese poco importante detalle.

PD: Me ha encantado recordar y escribir esta historia. Pido disculpas a Andy por repetirla pero al leérsela a él me ha apetecido escribirla otra vez. Espero que no te moleste, sino bórrala si quieres.
Creo que deberíamos seguir con esta idea que forjamos en ¿Dónde la forjamos Rocío? ¿En Sayalonga? ¿Te crees que sí verdad? ¡PUES NO!
Fue en La Rincona :P

Un saludo a todos.

2 comentarios:

  1. Como ya dijo Rocío, "Mira que la he oído veces... pues me he reído otra vez al leerla!!!"
    Buenísima, y más con tanta ambientación!! Te mete en la historia XDD

    Sólo decir una cosa, yo solo no era el que hacía cosas deslumbrantes, eh?? Que de vez en cuando salía unos detalles técnicos de Jesús, unos goles imposibles de creer, o unas defensas de Pakenbauer que nos dejaban boquiabiertos!! ;)

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  2. jajaja... con una de éstas cada día me conformo... jajaja

    Gracias por nombrame en tu artículo... es un honor...

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